La disciplina viene de la misma raíz que la palabra discípulo y supone paciencia e instrucción de nuestra parte. No debe hacerse con enojo
Todos hemos oído el consejo de condenar el pecado pero no al pecador. Del mismo modo, cuando nuestros hijos se comportan mal, tenemos que tener cuidado de no decir cosas que les hagan pensar que lo que ellos hicieron mal es lo que ellos son. “Nunca dejen que el fracaso pase de ser una situación a una identidad”, al usar designaciones que lo implican como “tonto”, “lento”, “holgazán” o “torpe”.
Nuestros hijos son hijos de Dios. Ésa es su verdadera identidad y potencial . El plan de Él es ayudar a Sus hijos a superar los errores y el mal comportamiento, y a progresar a fin de que lleguen a ser como Él es. Por lo tanto, el comportamiento indebido debe considerarse algo temporario y no permanente, un hecho y no una identidad.
Debemos tener cuidado al usar frases permanentes como “siempre …” o “nunca …” al disciplinar. Tengan cuidado con fr...
"AQUÍ NO HALLARÁS LOS FRUTOS, SINO SÓLO LAS SEMILLAS."