El juez le preguntó a un hombre, cuya esposa estaba tratando de obtener el divorcio, por qué nunca le había dicho a su esposa que la amaba, a lo cual contestó que sí le había dicho. —¿Cuándo?—preguntó el juez. —Cuando me casé con ella.— Y probablemente nunca se lo ha vuelto a decir. Casi todo puede volverse vulgar y trillado, excepto la frase ¡'Te quiero". A las mujeres (al igual que a los hombres) les encanta escucharla una y otra vez. Les gusta sentir esa sensación de seguridad de que alguien los ama. La mejor inversión que un hombre puede hacer, es depositar una moneda para llamar a su esposa por teléfono, simplemente para decirle cuánto la quiere. Trata y verás. Observa su reacción cuando le digas que has estado pensando en ella y que preferirías estar en compañía de ella que de nadie más. Nosotros los hombres, tendríamos que unirnos para otorgar los "Premios de Reina" a nuestras esposas. Examina si tu esposa merece alguno de estos nombramientos. Una "Reina...
"AQUÍ NO HALLARÁS LOS FRUTOS, SINO SÓLO LAS SEMILLAS."