Se cuenta la historia de una reunión entre el profeta José Smith y Brigham Young. En presencia de un grupo grande de hermanos, el profeta José reprendió en forma severa al hermano Brigham por no haber cumplido con su deber en algo. Me imagino que todos, algo aturdidos, esperaban ver cuál sería la reacción de Brigham. Después de todo, el hermano Brigham, quien años más tarde sería conocido como el León del Señor, no era una persona tímida, ni mucho menos. Brigham lentamente se puso de pie, y con palabras que en verdad reflejaron su carácter y su humildad, simplemente inclinó la cabeza y dijo: "José, ¿qué quieres que yo haga?" Entre sollozos, José corrió desde el púlpito, abrazó a Brigham y dijo algo así: "Pasaste la prueba, hermano Brigham, la pasaste" (en Truman G. Madsen, "Hugh B. Brown— Youthful Veteran", New Era, abril de 1976, pág. 16).
Muchos de nosotros vivimos o trabajamos en un ambiente donde a menudo la humildad es malinterpretada y consid...