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Ustedes son hijos e hijas de Dios. No los rechazaremos, porque los amamos

Un agradable joven de poco más de veinte años se hallaba sentado frente a mí. Tenía una sonrisa simpática, aunque no sonrió mucho durante nuestra conversación. Lo que más me llamó la atención fue el dolor que se reflejaba en sus ojos. “No sé si debo seguir siendo miembro de la Iglesia”, me dijo. “No creo ser digno”. “¿Por qué no habrías de ser digno”, le pregunté. “Porque soy homosexual”. Supongo que pensó que sus palabras me iban a sorprender. Pero no fue así. “¿Y qué…?”, le pregunté. Una expresión de alivio le cruzó la cara al percibir la compasión en mí. “No me atraen las mujeres, sino los hombres. He tratado de dejar de lado esos sentimientos o de cambiarlos, pero…” Dejó escapar un suspiro. “¿Por qué soy así? Los sentimientos que tengo son algo muy real”. Permanecí en silencio un momento y luego le dije: “Necesito saber un poco más antes de aconsejarte. Mira, la atracción hacia los del mismo sexo no es un pecado, pero las acciones provocadas por esos sentimientos sí l...

“HAZ SIEMPRE EL BIEN Y TE IRA BIEN”

La mayoría de la gente lucha contra su propia inseguridad, pero entiende esto: “Las personas no determinan tu valor”, VALES MUCHO a pesar del rechazo de otros, ERES UN GRAN SER HUMANO. Aunque las cosas no te hayan salido bien, tu mayor enemigo se llama inseguridad gánale la batalla APRENDE QUE ERES DIGNO, lo que a otros ven en ti como defectos considéralos como distintivos de TU poder…SIN QUE VIVAS PARA AGRADAR A LOS DEMAS POR TU PROPIA SASTIFACCIÓN INTERNA “HAZ SIEMPRE EL BIEN Y TE IRA BIEN” https://www.youtube.com/watch?v=7Z2hdQgDp54

SER CONSTANTES EN EL HOGAR: La constancia en pequeñas cosas nos lleva alcanzar resultados espirituales significativos

Mientras nuestros hijos crecían, hicimos lo mismo que ustedes han hecho y hacen actualmente: Con regularidad orábamos en familia, estudiábamos las Escrituras y efectuábamos la noche de hogar. Pero estoy seguro de que lo que les voy a describir nunca ha ocurrido en su hogar, pero sí ocurrió en el nuestro. A veces mi esposa y yo nos preguntábamos si nuestros esfuerzos por hacer estas cosas espiritualmente esenciales valdrían la pena. De vez en cuando leíamos los versículos de las Escrituras en medio de exclamaciones como: “¡Fulano me está tocando!” “¡Dile que no me mire!” “¡Mamá, él está respirando mi aire!”. Otras veces las oraciones sinceras eran interrumpidas por risitas y codazos; y con varoncitos activos y bulliciosos, las lecciones de la noche de hogar no siempre daban como resultado altos niveles de aprovechamiento espiritual. Había momentos en los que mi esposa y yo nos exasperábamos porque los hábitos de rectitud que tanto nos esforzábamos por fomentar no parecían dar los resu...

NO SE TRATA SOLO DE CANTAR LA CANCIÓN CORRECTA..ES ACERCA DE CANTARSELA A LA PERSONA CORRECTA

“VEO MUCHO BIEN EN ESTE ÉLDER”

De uno de los ayudantes del presidente de nuestra misión aprendimos también una hermosa lección sobre la consagración. Se había decidido que uno de los misioneros regresara a casa antes de finalizar su misión porque había sido desobediente en varias ocasiones a pesar del consejo y de las repetidas advertencias que había recibido y los acuerdos que había hecho de seguir esos consejos. Ya se habían comprado los pasajes del avión y se había obtenido la aprobación pertinente de la Presidencia del Área Sudamérica Sur y del Departamento Misional para que el misionero regresara a su casa. Cuando los ayudantes hicieron pasar al misionero para su última entrevista, protestó enérgicamente y entre lágrimas dijo que no quería ir a casa. Prometió mejorar y dijo que firmaría todavía otro acuerdo. Desesperado, el presidente Oveson citó a su oficina a los dos ayudantes y a su esposa, la hermana Oveson, y pidió al élder que aguardara afuera mientras se estudiaban los posibles cursos de acción. La her...

Cuando nos humillamos, el Espíritu siempre nos indicara lo correcto.

Hace algunos años, mi esposa Dorothea y yo atravesábamos los jardines de un templo en un país extranjero, y nos topamos con una hermana de cabello cano que parecía muy feliz. Su rostro alegre, semejante al de Cristo, parecía distinguirla de aquellos que la rodeaban, y me sentí inclinado a pedirle que me explicara por que se veía tan feliz y contenta en la vida. Sonriente, nos dijo: “Hace varios años, yo tenía prisa por casarme y, francamente, después de unos meses, me di cuenta de que me había casado con el hombre equivocado”. Después continuó: “El no tenía ningún interés en la Iglesia como me había hecho creer, y me trató muy mal durante varios años. Un día llegue a la conclusión de que ya no podía seguir soportando esa situación, de manera que, desesperada, me puse de rodillas y le pregunte a mi Padre Celestial si El estaba de acuerdo con que me divorciara de mi esposo. “Tuve una experiencia muy peculiar”, comentó. “Después de haber orado fervientemente, el Espíritu me reveló var...