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"Batallones Perdidos" (Padres e Hijos)


Permitidme contaros un incidente que ocurrió en la vida de un joven al que llamaremos Jack.

Durante su vida, Jack y su padre habían tenido muchas discusiones serias, hasta que un día, cuando él joven tenía diecisiete años de edad, tuvieron una violenta disputa en la cual él le dijo a su padre: "¡Hasta aquí llegó! ¡Me voy de la casa y no pienso volver jamás!" Y,acto seguido, se introdujo en la casa y empezó a empacar sus cosas.

Su madre le rogó que se quedara, pero él estaba tan disgustado, que no podía escuchar, de modo que la dejó llorando frente a la puerta.

Atravesó el patio y estaba por salir, cuando oyó el llamado de su padre, que decía: "Jack, sé que gran parte de la culpa de que te vayas de la casa la tengo yo, y créeme que lo siento mucho verdaderamente, pero quiero que sepas que si algún día deseas regresar, siempre tendrás las puertas abiertas.

Yo te prometo que seré un mejor padre para ti. Quiero que sepas que siempre te querré." Jack no dijo nada, sino que se dirigió a la terminal de autobuses y compró un boleto para ir a un punto distante.

Al encontrarse sentado en el ómnibus, viajando kilómetros de kilómetros, comenzó a reflexionar en las palabras de su padre y a darse cuenta del gran amor que le habría requerido hacer lo que había hecho. Su padre le había pedido disculpas; lo había invitado a volver, y en la brisa veraniega resonaban las palabras: "Siempre te querré".

Fue entonces que Jack se dio cuenta de que la única manera de estar en paz consigo mismo era demostrándole a su padre la misma clase de madurez, bondad y amor que éste le había mostrado. Decidió entonces bajar del autobús y comprar un boleto de regreso
a su casa.

Arribó un poco después de la medianoche; entró en la casa y encendió la luz. Allí, en una mecedora, y con la cabeza entre las manos, estaba su padre. Al enderezarse vio a Jack, se levantó de la silla y ambos corrieron para abrazarse. Después de eso, Jack siempre dijo: "Esos últimos años que viví en casa fueron los más felices de mi vida.

"He aquí un padre que, ocultando sus pasiones y orgullo, rescató a su hijo antes de que éste formase parte de ese gran "batallón perdido" de familias desintegradas y hogares destrozados. El amor fue el lazo de la unión, el bálsamo milagroso.

Pdte Thomas S. Monson (Citado en Conferencia de las 94 Estacas en Perú, 18 Sep 2011)

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