
Como padres y lideres estamos entre dos corrientes "La Independencia" y la "Dependencia" que se relaciona a algo vital del ser humano "el Crecimiento" recuerdo algunas cosas que aprendi de William G. Dyer.
"No me ayude mamá, quiero hacerlo sola". Este fue el comentario que una niña de seis años hizo a su madre, quien deseaba ayudarla para abrocharse los zapatos.Desde muy temprana edad casi todos los niños sienten el deseo de hacer las cosas por sí mismos, o lograr algo por medio de su propio adiestramiento y habilidad, sin tener que depender de otra persona para que les ayude.
"Mamá, no puedo hacerlo, tienes que ayudarme." Otra declaración de la misma pequeña, pero ahora estaba tratando de cortar dibujos con un instrumento delicado llamado tijeras.En esta misma niña existe la necesidad imperiosa de confiar en alguien, de depender en otra persona siempre que las dificultades se presentan o cuando necesita ayuda.
Estas dos corrientes parecen estar presentes en todos nosotros. La necesidad de ser libres, independientes y capaces de efectuar todas las cosas por nosotros mismos, pero a la vez está presente la necesidad de depender de otros, tener el derecho de ponernos en las manos de otros cuando nuestros recursos parezcan insuficientes.
Tanto los directores como los padres ven estas necesidades en los hijos y en los demás; y dependen de su propio entendimiento y el de las personas a quienes dirigen, responden en maneras que pueden o no resultar en el crecimiento del niño o del subordinado y de esta manera engrandecer las relaciones entre los dos. Es de esta persona autoritaria que el niño o la persona subordinada está tratando de librarse y demostrar su propia capacidad, y es a esa misma persona a quien acude cuando necesita apoyo y asistencia.
Una característica principal en la manera de actuar de un director-padre, obispo o un ejecutivo, es la manera y métodos que él usa para responder y darse cuenta de las necesidades de otros.
Algunas veces el estilo de los padres para reforzar el comportamiento y apoyar la dependencia de los hijos, son la consecuencia de que a la larga el niño sea incapazde actuar adecuadamente por su propia cuenta. Por ejemplo, Jane N. cursa el segundo año universitario, se comunica telefónicamente con sus padres tres veces a la semana para consultar con ellos tocante a las materias, compras que va a efectuar y otras actividades que está considerando.
Se siente incómoda e insegura cada vez que tiene que hacer una decisión, antes de consultar con sus padres. Por supuesto, los padres están complacidos con Jane, y con orgullo proclaman a todos sus amigos que la señorita es una chica hogareña que ama a su familia y no un tipo de estudiante alocado.
Están felices de que ella confíe en las decisiones que como padres hacen y también contentos de las frecuentes llamadas a casa para pedirles consejo. Se sienten necesarios e importantes y la relación que tienen para con la hija es de sumo agrado para ellos.
Este ejemplo expone algunos de los elementos en una fuerte relación en el desarrollo de la dependencia. Las personas en los puestos de autoridad (en este caso los padres) están usando a una persona subordinada (la hija) a fin de satisfacer muchas de sus propias necesidades.
Probablemente se sentirán indignados y hasta heridos si se los sugirieraque son envidiosos, envidiosos en el sentido de que están preocupados por sí mismos a expensas de otra persona, y ésta no es parte de su motivación principal.
Pero en el verdadero sentido de la palabra son envidiosos porque sin saberlo han estado satisfaciendo más y más sus propias necesidades sin considerar el futuro bienestar de la hija. (Continuara...)
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