
Hablando con Katriel sobre las carreras recordamos lo que dijo el mismo en el Festival de Oratoria en metáfora a su deporte favorito "Una cosa es tener la chompa del equipo ganador y otra es jugar el partido" a si también Obtener conocimiento es una cosa y aplicarlo es otra. La sabiduría es la aplicación correcta del conocimiento para desarrollar un carácter noble semejante al de Dios.
A mi me encanta la historia a otros las matemáticas; en las redes sociales veo algunos prospectos de jóvenes SUD que puede llegar a ser una autoridad en medicina, biología o astronomía o como nuestros Secretarios de Lujan y 1º de Mayo Un Gran químico y físico, en general se puede saber todo lo que se ha descubierto en cuanto a la ciencia general y natural, pero si con todo este conocimiento no tenemos la nobleza de alma que nos impulse a negociar honradamente con nuestro prójimo y a practicar la virtud y la honradez, no seremos personas verdaderamente educadas.
Algo que aprendí del Pdte. David O. McKay fue que el propósito de la educación es desarrollar una estructura de pensamiento y mejorar las relaciones humanas. Una universidad o facultad no es un diccionario, un dispensario o una tienda; es más que un almacén de conocimientos, más que una comunidad de eruditos. La vida de la universidad o facultad es en esencia un ejercicio del pensamiento, de cómo planear y vivir.
El objeto de la educación es desarrollar en el estudiante recursos que contribuirán a su bienestar durante toda su vida, aun su vida eterna.
Otro de los objetivos de la educación es el de desarrollar el poder del autodominio, para que un estudiante nunca tenga que estar sujeto a la indulgencia u otras debilidades, y para desarrollar hombría y femineidad. Verdaderamente, el valor más grande de una nación son sus hombres y mujeres puros.
¿Qué es entonces la verdadera educación?
Es despertar amor por la verdad, dar un sentido justo del deber, abrir los ojos del alma al gran propósito y fin de la vida. No es tanto el dar palabras, como pensamientos; no meras máximas, sino principios activos. No es enseñarle al individuo lo bueno para su propio beneficio; es el enseñarle lo bueno porque es bueno, el ser virtuoso en acción porque lo es de corazón y el amar y servir a Dios principalmente, no por temor sino por deleite en su carácter perfecto.
El carácter es el propósito de la verdadera educación, y la ciencia, historia y literatura no son más que medios para alcanzar el fin que se desea. El carácter no es resultado del azar, sino de pensamientos y buenas acciones.
La verdadera educación no sólo tiende a hacer a los hombres y mujeres buenos matemáticos, proficientes lingüistas, científicos profundos o brillantes literatos, sino también hombres y mujeres honrados, virtuosos, templados y llenos de amor fraternal.
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