
Hoy temprano,antes de las 6 am, ayudaba a mi hermana a mudarse de casa, y conversabamos algo de como avanza la maldad Que diferente es la actitud que tenemos sobre ella, y la que tiene los que no conocen el plan, esto me recordo el blog del 06 enero "Porque permite Dios tanto sufrimiento" que faltaba completar de lo aprendido de Wiliiam E. Berrett del como es sorprendente cuántas personas en el mundo han llegado a considerar las calamidades como el reflejo de la voluntad de Dios; hay aun los que suponen que es voluntad de Dios que haya guerras en el mundo. Nada hay que se aleje más de la verdad. Los cielos quizás lloran por la inhumanidad del hombre contra el hombre.
En una ocasión, ciertos hombres le contaron a Jesús cómo al estar dieciocho hombres comiendo dentro de la torre de Siloé, ésta se derrumbó y los mató. De hecho, su pregunta era: "¿Eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?" Y Jesús les dijo: "Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lucas 13:5).
Y en otra ocasión vinieron a El y le dijeron que varios hombres se encontraban reunidos en las afueras del templo y que los soldados romanos, pensando que estaban fomentando una rebelión, los mataron. Y Jesús declaró: "¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No. . ." (Lucas 13:2-3).
Debemos leer una y otra vez el capítulo 60 del Libro de Alma, en el cual un gran general de este continente, el primer Moroni, le escribe una carta al gobernador Pahorán. En respuesta a una carta que había recibido, en la cual la gente expresaba ciertas creencias que no eran verdaderas, Moroni dijo: "¿Creéis que por haber sido muertos tantos de vuestros hermanos ha sido a causa de sus maldades? Os digo que si habéis entendido esto, habéis pensado en vano; porque os digo que muchos son los que han caído por la espada; y he aquí, es para vuestra condenación; porque el Señor permite que los justos mueran para que su justicia y juicios puedan caer sobre los malos. . . ." (Alma 60:12-13).
He aquí un Profeta y un general que también era realista. Sabía lo que estaba pasando, sin embargo hizo notar un hecho importante: ".. . no debéis suponer que se pierden los justos por haber muerto; mas he aquí, entran en el reposo del Señor, su Dios" (Alma 60:13).
He llegado a compadecer a los de este mundo que no saben que volverán a vivir otra vez. ¡Qué desesperación debe anidar en su corazón cuando uno de sus amados fallece! ¡Y qué gran gozo es nuestro entendimiento de que los justos que mueren en este mundo de maldad son recibidos en gloria! Debemos llorar por aquellos que no tienen esperanza de gloria.
Comentarios
Publicar un comentario