
Considero de gran valor el Libro de Mormón , lo he reeleido tantas veces y me encanta darme cuenta de ello, de las muchas cosas que aprecio de el, es la enseñanza y la relacion entre padres y sus hijos varones, y que élder Marión D. Hanks una vez comento, permitame recordar todo ello.
Como sabran tengo 04 hijos varones, y como aprendi, El Señor nos ha dado un cometido muy sagrado a los padres, y nos ha dicho lo que desea que enseñemos aquello de lo cual debemos testificar.
Además, nos ha indicado que es nuestra responsabilidad enseñar a nuestros hijos, y nos ha dado ejemplos muy particulares en el Libro de Mormón, en el cual hay registros de una cantidad de padres empecemos con Lehi.
Lehi, cuyo ejemplo e instrucción ueron extraordinarios dones para us hijos. A uno de éstos, Nefi, su padre le participó las grandes visiones y las advertencias y promesas que había recibido del Todopoderoso.
Ésto fue básico en la formación de Nefi y le dio motivo para el testimonio con el cual comienza el registro:"Y sé que la historia que escribo es verdadera...Sí, tú sabes que creo todas las palabras de mi padre." (1 Nefi 1:3; 11:5.)¿Cuáles eran las cosas que Lehi deseaba que Nefi conociera?
Por una parte, le relató a su hijo la visión que había tenido de un árbol en un campo, el fruto en el árbol, un sendero que conducía hasta él, una barra de hierro, un río y un espacioso edificio. Estos eran simples símbolos. El árbol era el árbol de la vida y representaba el amor de Dios; el sendero era el que conduce a la rectitud; el fruto del árbol era precioso y deseable, más que cualquier otro; y el edificio representaba el orgullo y la vanidad de este mundo.
Por medio de esa visión Lehi aprendió, y le enseñó a su hijo estas realidades: Hay personas incrédulas que están determinadas a luchar en contra de la verdad. Hay otras que a pesar de encaminarse por el sendero que conduce al árbol del dulce fruto, o sea, el amor de Dios, encuentran las tinieblas de las tentaciones del maligno, por causa de las cuales andan errantes y se pierden. Hay algunos que se aferran a la barra de hierro, recorren todo el sendero, prueban del fruto, o sea, participan del amor de Dios; pero luego, al ver que otros se burlan de ellos y los ridiculizan, caen en caminos equivocados y también se extravían.
Finalmente, están los que se han aferrado a la barra de hierro, han recorrido el sendero y, después de participar del fruto, miran a su alrededor procurando encontrar a sus seres queridos u otras personas con quienes desean compartir la dulzura del gozo eterno que Dios les tiene reservado.
Así fue como Lehi enseñó a sus hijos que hay oposición en todas las cosas, y que por medio del libre albedrío al tomar sus decisiones, el hombre puede determinar el curso que seguirá su vida, tanto mortal como eternamente; que hay un diablo que atrae a muchos, y que la más dulce de todas las bendiciones es el resultado de nutrirnos con la palabra de Dios y ayudar a los demás a que participen de nuestro gozo. Lehi explicó al detalle a sus hijos todas estas grandes lecciones,enseñándoles mediante la revelación divina y el poder del Espíritu.
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