
La respuesta del maestro orientador a la pregunta que inquietaba a Carlos del ejemplo del Blog anterior, ilustra una variedad de principios que pueden ayudarnos a enfrentar la crítica de manera positiva y eficaz.
1. No se sobresalte; esté preparado. A veces los maestros orientadores tienen que contestar preguntas o declaraciones que parecen criticar a la Iglesia,los principios del evangelio, otros miembros o líderes de ella. La manera de responder a tales críticas puede dejar una impresión duradera en las familias a quienes se les asignó ayudar.
Pero,si los maestros orientadores se preparan para contestar de una forma razonable, ejerciendo su influencia "por la persuasión, por longanimidad, benignidad, mansedumbre y por amor sincero; por bondad y por conocimiento puro" (D. y C. 121:41-42),rara vez habrá ocasión de sorprenderse, sentirse avergonzado, o de que se desate una lucha de opiniones.
La contención y la discusión no tienen lugar en el programa de orientación familiar.
2. Destaque el aspecto positivo.Cuando surge una pregunta importuna,
lo primero que puede pensar un maestro orientador sensible es que la persona está tratando de expresar sus dudas sin ninguna mala intención. Luego puede dividir la pregunta en aspectos positivos y negativos, enfocando su atención en los primeros.
En el caso,el maestro orientador percibió que la pregunta de Carlos consistía en dos partes: (1) la pregunta en cuanto a nuestra afirmación de que somos la única Iglesia verdadera, y (2) su observación de que hay muchas personas admirables que no pertenecen a ésta.
De manera que el maestro orientador se concentró en la opinión positiva que Carlos tiene de sus amigos, un punto en el cual los dos podían estar de acuerdo plenamente. Entonces, cuando todos se sintieron cómodos con la charla,le fue posible ocuparse de la pregunta doctrinal que el joven había hecho.
Como resultado, de su método, pudo evitar una discusión. Si no existe una discusión que nos sintamos obligados a ganar, siempre será más fácil llegar a un acuerdo.
3. No se apresure a corregir un error. No es fácil cambiar el rumbo
que una persona ha tomado en su forma de pensar, especialmente cuando está alterada. Generalmente,la crítica lleva a una reacción en la que están en juego las emociones.
Otorgúele a la persona el tiempo y la oportunidad de corregirse sola. En los días en que se arreaban grandes hatos de ganado, a veces se producían estampidas*, las que no sólo destruían todo lo que estuviese en su camino, sino que también afectaban al mismo ganado. Los arrieros aprendieron, por experiencia, que no era prudente controlar una estampida encarándola de frente.
En cambio, cabalgaban a la par del ganado hasta que alcanzaban a los primeros animales, y los dirigían hacia donde no se pudieran dañar. Cuando lograban controlar al puntero, el animal que va a la cabeza del hato, lo iban deteniendo hasta guiarlo lentamente y retornarlo al rumbo.
La crítica con la que los maestros orientadores a menudo se encuentran tiene mucha semejanza con estas estampidas. A menudo ambos son resultado del temor, el dolor,los sentimientos heridos o los mal entendidos. El ser criticado es dañino, pero el que ritica es el que más se perjudica.
Así como con la estampida, generalmente no es recomendable encarar la crítica con una confrontación directa. A menudo, la manera más útil de comenzar es "correr" a la par de la persona, hasta poder controlarsus emociones arrebatadas y encaminarlas por rumbos más tranquilos, así como lo hizo el maestro orientador de Carlos.
A veces esto requiere que el maestro orientador sea tan sólo un buen oyente, ya que de esta forma, quizás se descubran críticas que encubren otros problemas. Por ejemplo, el comentario:
"No me gusta ir a las reuniones" tal vez signifique, en realidad, "No puedo oír bien", o "No puedo dejar de fumar". Tal vez el comentario: "Todo lo que hacen en la Sociedad de Socorro es chismear" puede significar: "Mi hija y mi yerno están en trámite de divorcio, y no quiero que me llegue ningún chisme".
Al escuchar con paciencia y con buen ánimo, el maestro orientador permite que la persona se sobreponga al dolor o a la debilidad que le impiden disfrutar por completo del espíritu del evangelio.
4. No se deje llevar por el aspecto negativo. El cabalgar a la par de la estampida es muy distinto que formar parte de ésta. De igual manera, el trabajar con alguien para resolver o aclarar conceptos erróneos no supone unirse a la crítica. Todo lo contrario, No obstante su deseo de establecer afinidad con alguien, tenga mucho cuidado en no dar la impresión de que está de acuerdo con los elementos negativos de la crítica.
El Salvador nos dijo: "Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino" (Mateo 5:25). Esto no significa que debamos añadir nuestra voz al coro de disensión. Debemos encontrar algún principio positivo en común y establecer cierto nivel de confianza antes de intentar corregir o cambiar de dirección a la otra persona.
Este fue precisamente el método que utilizó el maestro orientador de Carlos. Póngase de acuerdo cuando le sea posible y no se interne en cuestiones que podrían causar una división, hasta que haya creado un ambiente donde se pueda hablar tranquilamente.
5. Dé su testimonio. En una manera sincera y espiritual, exprese su
testimonio de la veracidad del evangelio, asi como del poder de la revelación que dirige la Iglesia. Tenga cuidado de no transmitir un mensaje que condene u ofenda a la persona a quien procura ayudar.
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