
Mis hermanos y hermanas nos acordamos de dar las gracias por las bendiciones que recibimos, el dar sinceras gracias no solo nos ayuda a reconocer nuestras bendiciones, también abre las ventanas de los cielos y nos ayuda a sentir el amor de Dios.
Mi querido amigo, el Pdte. Gordon B. Hinckley dijo: “Cuando caminas con gratitud no andas con arrogancia preocupación ni egoísmo, caminas con un espíritu de agradecimiento que te favorece y te bendecirá” ¡Muchas gracias! presidente.
Todos hemos pasamos en ocasiones en que nos concentramos en lo que no tenemos, en vez de las bendiciones. El filosofo griego Epíteto dijo lo siguiente: “Sabio es el hombre que no se entristece por las cosas que no tiene, sino que se regocija por las que tiene”.La gratitud es un principio divino.
Pese a nuestras circunstancias. Cada uno de nosotros tenemos mucho por lo que debemos estar agradecidos si tan solo nos detenemos y contemplamos nuestras bendiciones. Este es un tiempo maravilloso para estar en la tierra, si bien hay muchas cosas que no están bien en el mundo actualmente, hay muchas que son rectas y buenas.
Hay matrimonios que salen adelante, padres que aman a sus hijos y se sacrifican por ellos, amigos que se preocupan por nosotros y nos ayudan, maestros que enseñan, somos bendecidos de incontables maneras, podemos elevarnos a nosotros mismos y a los demás también, si nos negamos a permanecer en la esfera del pensamiento negativo y cultivamos en nuestro corazón una actitud de gratitud.
Si se cuenta la ingratitud entre los pecados más graves, entonces la gratitud toma su lugar entre las virtudes más nobles. Alguien ha dicho que la gratitud no es solo la más grandiosa de las virtudes sino la madre de ellas.
Pdte Thomas S. Monson - Sesion del Domingo por la mañana
Conf Gen. Oct. 2010
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