
Hoy quiero sugerir cuatro preguntas sobre el corazón que pueden ayudarnos a saber a qué altura estamos.
PRIMERO: ¿CUAN SINCERO ES MI CORAZÓN?
Oramos para que nuestros misioneros encuentren a los de corazón sincero. ¿Qué quiere decir ser de "corazón sincero"? Describe a una persona abierta a la verdad y capaz de evaluar sin prejuicio los datos y el conocimiento que reciba o a las demás personas. Los de corazón sincero son personas sin dobleces, sin hipocresía; son dignos de confianza en palabra y en acción; no tienen el deseo secreto de engañar ni de dar datos falsos.
SEGUNDO: ¿TENGO UN CORAZÓN DISPUESTO?
Volvamos a buscar guía en las Escrituras."He aquí, el Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta; y los de buena disposición y los obedientes comerán de la abundancia de la tierra de Sión en estos postreros días." (D. y C. 64:34.) Un corazón dispuesto describe a la persona que desea complacer al Señor y dar prioridad al servicio en su causa, que sirve al Señor de acuerdo con los deseos de El y no con los suyos; que sirve sin reservas, donde y como sea.
TERCERA PREGUNTA: ¿TENGO UN CORAZÓN COMPRENSIVO Y TIERNO?
Un corazón comprensivo y tierno es el pináculo de todas las emociones humanas. Como dijo el apóstol Pablo, el amor "todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta" (1 Corintios 13:7). Estamos más cerca de parecemos a Cristo cuando somos caritativos y comprensivos.Se puede tener un gran talento y conocimiento pero no lograr jamás obtener sabiduría por no aprender a ser compasivo con los semejantes.
No podemos acercarnos a la condición de la divinidad hasta que aprendamos a amar y a elevar a los demás. La indiferencia hacia el sufrimiento ajeno nos niega los momentos más dulces de gozo y de servicio.
Y LA ÚLTIMA PREGUNTA (ÉSTA SACADA DIRECTAMENTE DEL LIBRO DE MORMÓN): ' 'SI HABÉIS EXPERIMENTADO UN CAMBIO EN EL CORAZÓN, Y SI HABÉIS SENTIDO EL DESEO DE CANTAR LA CANCIÓN DEL AMOR QUE REDIME. . . ¿PODÉIS SENTIR ESTO AHORA?" (ALMA 5:26).
El haber tenido tiempo atrás "un cambio en el corazón" no es suficiente para darnos un corazón comprensivo hoy. El haber ayudado y comprendido a una persona hace años no nos llena hoy con el amor de Dios. El amor de Cristo tiene que ser continuo y siempre presente.
Una noche, un joven idealista tuvo un sueño: Soñó que había una nueva tienda en una galería cercana; al entrar en ella, vio a un ángel detrás del mostrador. Con nerviosidad preguntó qué se vendía allí. "Cualquier cosa que desee tu corazón", respondió el ángel. "¡Ah!", exclamó el idealista. "Entonces quiero paz en la tierra; quiero comprar el fin del hambre, del dolor y de las enfermedades." "Un momento", dijo el ángel."No me has entendido.AQUÍ NO VENDEMOS LOS FRUTOS, SINO SÓLO LAS SEMILLAS."
Ruego que Dios nos dé a todos el valor y el deseo de esforzarnos por tener un corazón puro, un corazón dispuesto, un corazón comprensivo y tierno. Que podamos tomar las semillas que se nos ofrecen a todos y sembrarlas y cultivarlas para poder así ayudar a cosechar el fruto maduro del Evangelio de Jesucristo. Si podemos hacerlo, cuando llegue el Juicio Final y el Señor nos mida el corazón, no lo hallará de capacidad deficiente.
élder Marvin J. Ashton del Quórum de los Doce Apóstoles
Liahona Enero 1989
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