
Hace unos días tuve oportunidad de oír un relato sobre un niño que había perdido su perrito y que, bañado en lágrimas, le suplicó a la madre que lo ayudara. Ella le recordó amorosamente que, a pesar de haber hecho todo lo posible por encontrarlo, no había tenido éxito en su pesquisa. "¿Qué más puedo hacer hijito?", le preguntó."Llorar conmigo", respondió él."Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo." (Gal. 6:2).
Una buena amiga que trabaja con niños que presentan problemas, me habló recientemente de una joven de diecinueve años que ha vivido con diecisiete familias diferentes. Esta joven necesita alguien que llore con ella, que ría con ella, alguien que le enseñe, que la ame.
Hay tantas personas que no son comprendidas, o por lo menos, creen que no lo son. Hace poco, nuestra familia visitó a una amiga querida, la hermana Louise Lake, que ha vivido durante más de veinticinco años compartiendo generosamente su vida desde una silla de ruedas. Tal vez fuera porque nuestro hijo de doce años nos acompañaba, que ella nos habló de otro muchachito de doce años a quien había conocido en un centro de rehabilitación en Nueva York, en el cual trabajaba.
Este niño era ciego, y durante la mayor parte de su corta vida había arrastrado una ' triste existencia, porque lo creían incapaz de aprender. Pero, gracias al Señor, tuvo una oportunidad, y se descubrió que poseía una mente despierta y un espíritu maravilloso.
Hablando con la hermana Lake, su amiga, le dijo que él siempre había creído que lo peor que podía ocurrirle a uno en la vida era ser ciego. . .hasta que había conocido a Roy Campanella, un gran atleta que, en la cúspide de su carrera, se quedó físicamente imposibilitado a causa de un accidente automovilístico;después de conocerlo, decidió que las condiciones en que vivía eranpeores que la falta de la vista.
"Pero hay algo que es todavía peor que eso", agregó. Habló de las veces en que, a tientas, trataba de abrirse camino en los corredores del hospital, mientras oía el arrastrar de los pies de la gente que pasaba a su lado."Hay algo que es peor que ser ciego o tullido, y es que la gente no lo comprenda a uno", dijo."Supongo que, porque soy ciego, creen que tampoco puedo oír ni hablar."
Hay alguien que siempre comprende, y aquellos que tratan de convertirse en la clase de persona que Jesucristo es, tienen que procurar comprender. En realidad, nunca estamos solos cuando amamos a Dios y aceptamos la amistad de su amoroso Hijo.
Recuerdo en este momento a la madre de catorce hijos a quien se le preguntó si tenía uno que fuese preferido. "Si lo tengo", respondió, "es el que está enfermo hasta que se cura, o el que está ausente hasta que regresa".Y lo mismo parece suceder con el Señor.
Cuanto amor y ternura hay en los regazos de mi Señor. Se que para El no hay un hijo malo, a todos nos ama El siempre esta alli, viva el amor de una Madre es el unico amor que se asemeja al de Nuestro Señor Jesucristo por que para una madre no hay un hijo malo y no hay preferencias todos son iguales. En nuestros desafios que tenemos muchas vecezes pensamos que somos los unicos que tenemos problemas y no es asi, cuando miramos a nuestro alrededor resibimos muchas lecciones cuando vemos que un ciego puede caminar solo, o un discapacitado a superado sus problemas y lo bemos feliz o cuando un sordo mudo puede comunicarse y tiene una vida normal es por que han permitido que sus corazones heridos sean sanados por el amor de Nuestro Señor Jesucristo. Tengo un amigo a quien quiero mucho el estuvo a punto de murir por que tenia Eleusenmia los Doctores no davan esperanza en su caso el estaba muy triste su dolor era tan grande como su arrepentimiento por aver fallado al Señor en unas desiciones que todo joven debe tomar en un tiempo adecuado, pero ese dolor fue sanado con el amor de mi Señor, el paso muchos desafios muchas pruebas pero entendio que ya no estaba solo su gran amigo Jesucristo estaba con el, han pasado tres años y su ultima prueba de analisis salio que esta curado, todo fue que su confianza la deposito en El Señor siempre estaba pidiendo bendicion de salud en cada tratamiento.Yo se que Jesucristo vive que el es mi Salvador y yo se que mi Padre Celestial me ama y que Jose Smith es un profeta de DIOS. El profeta Tomas S. Monson es un profeta de Dios.
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